Acto por el 40 aniversario de los Abogados de Atocha

Acto por el 40 aniversario de los Abogados de Atocha

15/02/2017.

 

Ayer en el Teatro Monumental de Madrid la Dirección Confederal de CCOO y la Fundación Abogados de Atocha han celebrado, con motivo del 40 aniversario del atentado en el que perdieron la vida cuatro abogados y un auxiliar administrativo, un solemne acto en homenaje a los abogados laboralistas. >>> Ver galería de fotos  >>>Ver vídeo.

 

Fuentes:CC.OO:

“Este es un homenaje a los compañeros asesinados, también al conjunto de los abogados laboralistas, mujeres y hombres, que lucharon para que este país transitara a la democracia”

Familiares de los abogados asesinados, sindicalistas históricos de CCOO, abogados laboralistas, profesionales de la cultura, representantes de partidos políticos.., han asistido este miércoles al homenaje a los Abogados de Atocha organizado por CCOO en el teatro Monumental, situado a pocos metros del despacho de abogados laboralistas de CCOO y del PCE donde se produjeron los asesinatos, un escenario que se ha quedado pequeño para acoger a todos los hombres y mujeres que no han querido perderse la oportunidad de rendir un homenaje a los compañeros asesinados hace 40 años por un grupo de pistoleros de extrema derecha. Vídeo del acto.

Entre la emoción por el recuerdo de los abogados de Atocha y el orgullo por compartir lo que hicimos para conseguir las libertades y los derechos democráticos frente a la dictadura y lo que hacemos, cuarenta años después, por una sociedad más justa e igualitaria, se ha desarrollado el acto público con el que la Confederación Sindical de Comisiones Obreras ha recordado el 40 aniversario del asesinato de los abogados Luis Javier Benavides, Enrique Valdelvira, Javier Sauquillo y Serafín Holgado y el administrativo Ángel Rodríguez, todos ellos militantes de CCOO y del PCE.

Los escritores Luís García Montero y Almudena Grandes presentaron el acto, que ha comenzado con un vídeo que evoca los hechos de enero de 1977, e introdujeron de manera brillante a los distintos intervinientes. La primera en dirigirse a los asistentes fue la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena, cotitular del despacho de abogados de Atocha en aquellos días, que reconoció la emoción que sentía por participar en el homenaje a sus compañeros, al tiempo que reivindicó la importancia de los abogados laboristas y de CCOO en la lucha por conseguir la democracia. “CCOO fue ese camino que cogimos los abogados laboralistas, porque entendimos que íbamos a ser útiles y necesarios”, afirmó

En opinión de Carmena, a la que luego Toxo se referiría como un símbolo de la "conquista de las libertades democráticas y del avance del pueblo español", la escultura de Juan Genovés que rinde homenaje a los abogados de Atocha es un símbolo del encuentro y de la paz, características que, según la alcaldesa, distingue a la ciudad madrileña.

Homenaje al movimiento obrero

A continuación Jaime Cedrún, secretario general de CCOO de Madrid, hizo un reconocimiento de la labor de los abogados laboralistas que hoy siguen defendiendo a los trabajadores. “Son dignos herederos de aquellos abogados”, de los que afirmó que “es un homenaje con dolor el que se les tributa”, pero que “nos da fuerzas para seguir luchando”.

Cedrún hizo hincapié en la importancia de un acto como éste porque “de alguna manera dice por qué en este país hay libertad y democracia”. Un homenaje como el que el sindicato lleva realizado durante estos 40 años y son “homenajes a todos y todas los que dieron su vida por la democracia, que fueron torturados, detenidos y que hicieron posible la ruptura con la dictadura”.

Memoria viva

El secretario general de CCOO de Madrid destacó el recuerdo de los de Atocha como “memoria viva” que “no podemos tener en el olvido como ha ocurrido con el cuadro de Juan Genovés”, olvidado durante años en los sótanos del Museo Reina Sofía. Este hecho resume lo ocurrido con la memoria de este país y cómo han intentado olvidar que intento de ocultar que “la libertad en España nunca fue otorgada, fue alcanzada como consecuencia de un gran movimiento obrero, seguido del movimiento ciudadano y estudiantil. Fue una conquista que nadie nos podrá arrebatar”.

Como recordó Cedrún, aquel 24 de enero unos terroristas fascistas buscaban “buscaban perseguir y matar sindicalistas y acabar con el derecho de huelga”, un derecho que hoy en día continúa perseguido con más de 300 sindicalistas imputados por “defender el derecho de huelga”.

Cedrún concluyó su intervención destacando los valores de los Abogados de Atocha como “inspiración para continuar nuestra lucha por la libertad, la democracia y los derechos laborales” porque “desde donde estén, pueden estar orgullosos de nosotros y nosotras”.

Columna vertebral de la democracia

Alejandro Ruíz Huertas, que sobrevivió al atentado criminal cometido por los asesinos de extrema derecha, y que en la actualidad preside la Fundación Abogados de Atocha, destacó el papel de Comisiones Obreras - “CCOO siempre ha sido la columna vertebral de la democracia”, dijo – y ensalzó la obra de Juan Genovés, autor del mítico cuadro El Abrazo, que en su versión de escultura se encuentra en la plaza de Antón Madrid, frente al número 55 de la calle Atocha, al que a continuación Toxo hizo entrega de un obsequio como reconocimiento a su colaboración con el movimiento obrero y con CCOO. “Un realista que vive el mundo de los sueños, un soñador que quiere vivir la libertad, la realidad”, dijo de él Toxo.

El homenaje a los abogados asesinados ha sido también un acto de reivindicación de la labor de todos los abogados laboralistas, por la importancia de su trabajo en la historia de CCOO. No solo han estado presentes en todas las intervenciones sino que en la persona de Enrique Lillo, abogado laboralista y coordinador del Gabinete Jurídico Interfederal, y de la también abogada laboralista Alicia Santos, tomaron la palabra.

Emocionado, Lillo explicó que los asesinatos de los compañeros de Atocha tuvo un significado político indudable – “se pretendía paralizar el cambio político, se quería dar un escarmiento a los que hacían las huelgas, a los que reivindicaban subidas salariales. Fue un atentado contra la clase trabajadora -, y significaron la antesala de la legalización del PCE y de CCOO y de la amnistía que sacó de las cárceles a los luchadores encerrados.

Un proceso imparable

Cerró el acto el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, quien comenzó agradeciendo su presencia a todos los asistentes, con dos menciones especiales, a Joaquín Navarro, líder de la huelga del transporte al que buscaban los pistoleros fascistas cuando cometieron los asesinatos, para el que pidió la concesión de la Medalla al Mérito en el Trabajo, y al PCE, porque “los abogados militaban en un Partido, trabajaban para un sindicato. El Partido Comunista de España”, afirmó entre aplausos.

“La democracia tardaba en llegar y la dictadura tardaba en marcharse, y además quería hacerlo envuelta en sangre”, explicó en relación a los días en que se produjeron los asesinatos. “Luis Javier, Enrique, Javier, Serafín y Ángel, así como los heridos, fueron las víctimas, pero los asesinos querían poner fin a un proceso democrático que era imparable. “Su muerte hizo posible nuestra vida, fue un tributo que tuvo que pagar la sociedad española para conseguir la libertad”, indicó Toxo. Una libertad que se conquistó, que no fue otorgada, recalcó el secretario general de CCOO.

Continúo el secretario general de CCOO, diciendo que “este es un homenaje a los compañeros asesinados, también al conjunto de los abogados laboralistas, mujeres y hombres, cuya labor fue inestimable, insustituible, ensanchando los márgenes de la legalidad franquista mientras los sindicalistas hacían lo propio con el sindicato vertical”, subrayó.

'El Abrazo' a la democracia

“Los abogados pusieron lo mejor de sus saberes para que este país transitara a la democracia. Hoy, por lo tanto, este acto es suyo, de los abogados laboralistas de la época que han tenido continuidad en los abogados actuales”. También es un homenaje a Juan Genovés, que nos dejó El Abrazo, la imagen del tránsito a la democracia.

El grito ¡Atocha, hermanos: nosotros no olvidamos! no es un grito de rencor, de odio, sino una reivindicación contra el olvido. Por eso, concluyó el secretario general de CCOO, “es tan importante conocer y reconocer como hoy se está haciendo aquí”.

 

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